Nuestro guía, Zheng Gheng, de origen tibetano nos enseñó un monasterio de cerca de Pelling y nos amenizó el camino en jeep con buena música de The Rolling Stones y The Doors. La verdad es que tenía ganas de conocer los pueblos de India, las ciudades están contaminadas y son estresantes, pero en cuanto te retiras un poco a la montaña el país toma otro color. La gente es más cálida y no hay tantos coches.
El conductor, de lo mejor del viaje.
¡¡¡¡ Y por fin conseguimos vislumbrar las cordilleras!!!
*Recomendación: para viajar a Sikkim hace falta un permiso especial que te conceden gratis en un trámite de cinco minutos en la Casa de Sikkim en Delhi, también se puede obtener justo antes de llegar al check point. La Casa de Sikkim está muy cerca de la embajada de América en Delhi.
Hay una ruta en helicóptero de Gangtok (la capital de Sikkim) a Bagdogra (Bengala Occidental) que debe ser bastante impresionante, hay que reservar por lo menos con un mes de antelación. Sólo hacen un viaje al día para cinco personas, cuesta sobre 30 euros, dura media hora y debe merecer mucho la pena... La próxima excursión la planeo con más tiempo.