lunes, 14 de septiembre de 2009

El templo, el mar y el lago

Orissa me encantó. Tenía muchas ganas de bañarme en el mar, y a pesar del oleaje y la expectación india, fue increíble. El templo del sol también merece la pena, aunque no recomiendo dejar la visita para las tres de la tarde (¡qué razón tiene la camiseta de Carlos!). En el lago Chilika vimos delfines, la lengua de arena que separa el lago salado más grande de Asia del mar y observamos la costa repleta de barcos pesqueros.

El templo del Sol.

Konark. ¡Por fin, la playa! Cuando nos metimos en el agua no había nadie...

Delfines en el lago Chilika. Dicen que hay 87 en los 11.000 metros cuadradados de lago.

Asís y Carlos avistando barcos pesqueros.

Estos días no he tenido tiempo para nada, la Campaña de Promoción del Aceite de Oliva comienza el miércoles y las Jornadas de Partenariado Multilateral la semana que viene, así que estamos en la oficina echando humo.

De todas formas, nos hemos ido el fin de semana a Orissa a reencontrarnos con la playa y el buen pescado y a conocer el templo del Sol y el lago Chilika. Ha sido el último viaje, en principio, con algunos de mis compañeros del ICEX (Elena, Asís, Bibi y Guiomar) y el primero por India con Laurita y Carlos. Así que estos días están llenos de emociones encontradas.



Al completo (izq-dcha): yo, Guiomar, Arantxa, Álvaro, Asís, Laura y Carlos; abajo Bibi y Elena.

Un hombre pinta un león de un templo en la orilla de la playa.

Puri. A la entrada del templo de la ciudad, al que tienen prohibido la entrada a los no hindúes. Una pena.

Unos policías y un amigo "hacen guardia" en el Templo del Sol.

El espacio interpersonal aquí es un concepto muy diferente. Los hombres van de la mano y se abrazan con toda naturalidad. Entre hombres y mujeres, guardan las distancias con máximo pudor.

El hotel My Fair Lady en Puri, con piscina y a un paso de la playa. Lamentablemente, dormimos en otros.

El pescado ha sido uno de los asuntos estrellas de este viaje. My recomendable el Hotel My Fair en Puri. No he comido mejor desde que llegué a estos lares. Cangrejos con bechamel, pescado a la parrilla, gambones... todo delicioso. Tanto nos gustó la comida que casi nos quedamos en tierra, menos mal que el taxista consiguió conducirnos cual Fernando Alonso hasta el aeropuerto.


Bibi, melena al viento. En el jeep de 7 íbamos 10, un poquito apretados...

La puesta de sol amenizó las curvas del camino.

7 comentarios:

Esperanza dijo...

Veo que no me echas nada de menos en perri!!! pescaito, playita anda que mejor que en Cádiz!!!

El finde estuve con tu hermana y Paola y no veas la envidia que me dieron!!!

Sigue disfrutando guapetona!!!

Un besazo

Noni dijo...

Todas las semanas "viajo" a diferentes lugares de la India,gracias a ti,me gusta.Besos

Anónimo dijo...

clari! en nada estamos ahí!

Anónimo dijo...

ole ole esa clarita, que se va a poner morenita hasta en la india y to, mx besos guapi y pa la laurita tb de la chariniiiiii

AAN dijo...

¡La familia crece! Ánimo en el curro, guapa :).

Besito

Clara dijo...

Sí estos días están siendo super ajetreados!!! Muchas visitas y mucha actividad!! Como a mí me gusta :)

Un beso a todos!!

Elena dijo...

Jo! qué envidia! quiero volver!! Pero ahora a disfrutar de los canales, las croquetas, el fresquito y las bicis en Holanda!! No me quejo por ahora !! jeje!!